













Investigación revela
que Estados Unidos
posee el mayor mercado
de marfil
por WWF Central
America
Una investigación de
Traffic encuentra que quince años después de que entrara en vigor la
prohibición de comercio de marfil de elefantes, Estados Unidos sigue
siendo el principal mercado, con consumidores americanos, dentro y fuera
de su país, que avivan la llama de su demanda.
El estudio del
comercio legal e ilegal de marfil en Estados Unidos fue publicado hoy por
Traffic, la red de monitoreo de comercio de vida silvestre, con apoyo de
WWF --- la organización conservacionista global --- y de la Unión Mundial
para la Naturaleza (UICN, por su sigla en inglés). Esta es la primera
revisión comprensiva del mercado estadounidense de marfil desde su
prohibición global que fue impuesta en 1989.
Traffic encontró que
Estados Unidos tiene el más alto rango de piezas de marfil en el mundo y
que mucho del marfil obtenido en las fronteras, es traído al país por
consumidores individuales, frecuentemente como recuerdos, joyas o
esculturas. El crecimiento del comercio virtual (on line) en la última
década ha creado también un nuevo canal para la venta de marfil, con
americanos comprándolo a distribuidores del extranjero vía internet con
un poco de descuido.
El estudio fue
publicado hoy como avance para el encuentro a realizarse el próximo mes en
Bangkok (Tailandia) donde 166 países se encontrarán para la Convención
Internacional sobre Comercio de Especies Amenazadas (CITES, por su sigla
en inglés), que administra la prohibición internacional de comercio de
marfil. Discusiones sobre cómo fortalecer dicha prohibición están
incluidas en la agenda del encuentro.
“Estados Unidos tiene
la dudosa distinción de tener uno de los mercados de marfil más activos
del mundo, con decomisos oficiales cinco veces más frecuentes en las
fronteras norteamericanas durante años recientes que en otros países”,
afirmó Simon Habel, director de Traffic. “Esto indica que la aplicación de
la ley está haciendo un buen trabajo en la importación ilegal a pesar de
los limitados recursos con los que se cuenta. Sin embargo, también
significa que los americanos están ignorando la ley y continúan avivando
la demanda de marfil, recompensando a los que cazan elefantes”.
Los investigadores de
Traffic examinaron los expedientes del gobierno de Estados Unidos sobre
decomisos domésticos de marfil, y se hicieron pasar como potenciales
compradores virtuales para aprender sobre las facilidades con las que los
traficantes de marfil cuentan para la realización de sus actividades
ilícitas a lo largo de las fronteras de Estados Unidos.
“El internet ha
emergido como el mayor vehículo para la venta de marfil alrededor del
mundo, permitiéndo que cualquiera que tenga computador pueda comprar y
vender marfil anónimamente. Estamos preocupados por el alto volumen de
marfil que está siendo traído a los americanos vía internet”, aseguró
Habel. “Nos hicimos pasar como potenciales compradores en la red, y los
vendedores y otros compradores nos aseguraron que encontrar marfil dentro
de Estados Unidos no representa problema alguno”.
La mayoría del marfil
ofrecido vía internet a los americanos proviene de China, país con el
mayor mercado ilegal en el mundo, según cifras internacionales.
Entre 1996 y 2002,
Estados Unidos reportó cerca de cinco veces más decomisos de marfil que
cualquier otra nación. Las cantidades pequeñas de marfil encontradas en la
mayoría de los decomisos sugieren que el mercado ilegal de marfil en
Estados Unidos consiste principalmente de consumidores y viajeros tratando
de traer montos personales de marfil dentro del país, más que de
contrabandistas de gran escala, a pesar de que en años recientes ha habido
muchos casos de marfil confiscado en Estados Unidos en cantidades
comerciales. Los datos también indican que la ley de este país es efectiva
en la captura de significativas cantidades de marfil, entrados de manera
ilegal.
No todo el comercio de
marfil de elefante es ilegal, y Traffic encontró también en Estados Unidos
un próspero mercado legal. La Ley americana permite la importación y venta
de marfil de elefante que sea antiguo y certificado como vendido antes de
la entrada en vigor de la prohibición de Cites. Es también legal que los
cazadores importen trofeos de marfil de los países africanos que permiten
la caza de elefantes.
“Los consumidores
americanos necesitan saber que la compra de marfil del extranjero y su
entrada a Estados Unidos sin el permiso de Cites, es ilegal, y que tales
compras estimulan la caza de elefantes a lo largo de África”, explicó
Habel. “En general, los americanos deberían evitar la compra de marfil en
el extranjero”.
Con cerca de 100 mil
elefantes asesinados en África durante los ochenta, la comunidad
internacional impuso la prohibición de comercio de marfil a través de
CITES en 1989. El marfil de los elefantes asiáticos fue prohibido por los
importadores estadounidenses aún antes. La prohibición ha sido apoyada
mundialmente por la significativa reducción de caza, lo que ha permitido
que las poblaciones de elefantes africanos empiecen a recuperarse.
Sobre los hallazgos de
Traffic:
* Entre 1995 y 2002,
Traffic encontró que más de 32 mil piezas de marfil fueron importadas
legalmente al país, la mayoría en forma de esculturas y un pequeño número
en colmillos, joyas, artículos de marfil y teclas de piano. Sin embargo,
el comercio doméstico de marfil dentro de los Estados Unidos es regulado
solo libremente por los Estados individuales.
* Entre 1995 y 2002,
Traffic halló que más de 8300 artículos de marfil fueron decomisados en la
frontera y su entrada se rechazó por la aplicación de la ley. Estos
artículos fueron enviados a los Estados Unidos desde más de 80 países de
alrededor del mundo.
* Un promedio de 1000
artículos por semana fueron anunciados como marfil de elefante para la
venta en eBay durante la investigación de Traffic. Así mismo, encontraron
cargamentos regulares de esculturas y joyería que son vendidas a
consumidores de Estados Unidos en eBay por traficantes de China bajo
circunstancias que quizá son ilegales, pues son tiendas virtuales enviando
rutinariamente marfil a Estados Unidos con servicio de entrega expresa y
aún ofreciendo el sello de seguridad de que los cargamentos contienen
huesos de elefantes.