Al contrario de la recepción nada calurosa dada al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en el Foro Social Mundial, que fue silbado, el presidente venezolano Hugo Chávez, se convirtió en la estrella de este domingo. En la noche, una multitud de 21 mil personas fue al estadio Gigantinho, en Porto Alegre, pero solamente 15 mil pudieron ver al presidente venezolano hablar durante cerca de una hora y media. Afuera, otra multitud seguía los acontecimientos a través de una pantalla gigante. Fue, inclusive, saludado con el "himno" de la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva debidamente adaptado: "Olé, olé, olé, olá... Chávez, Chávez". Su colega brasilero, sin embargo, no podía ni ser citado, que comenzaban nuevamente los silbidos, la misma manifestación ni siquiera dejó hablar al presidente de la Central Única dos Trabajadores (CUT), Luis Marinho.
Con el discurso antiimperialista, donde dijo que "no debemos tener miedo de la palabra", y el reclamo por una integración de América Latina, Chávez quedó aún más en las preferencias del público al citar a luchadores como lo fueron Simón Bolívar, Che Guevara, Fidel Castro, Augusto César Sandino, Lenin, Mao Tse-Tung, Luis Carlos Prestes, Emiliano Zapata y el pernambucano Abreu de Lima. Elogiando al FSM, que dice ser el evento político más importante del mundo, defendió que las propuestas realizadas en el Foro salgan del papel y sean puestas en práctica. "En los próximos cinco años, el Foro debe venir acompañado de una agenda social mundial, en la cual debemos agregar una estrategia social mundial de poder", dijo.
Pero el día fue maratónico para Chávez. Temprano fue a visitar el asentamiento del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST) en el municipio de Tapes, a 130 kilómetros de Porto Alegre. Fue acompañado por el ministro de Desarrollo Agrario, Miguel Rossetto, y firmó un convenio para la reproducción de semillas nativas obtenidas por los agricultores brasileros y venezolanos. El coordinador nacional del MST, João Pedro Stédile, aprovechó la oportunidad para criticar las semillas transgénicas al garantizar semillas de calidad a los venezolanos. Además lanzaron el embrión de la Escuela Latinoamericana de AgroEcología a ser implementada en el país, según el modelo de la que ya existe en Venezuela.
Entrevista de prensa
En seguida, Chávez volvió a Porto Alegre donde almorzó con cuarenta intelectuales y participó de una entrevista colectiva de prensa. Con muy buen humor, respondió sólo cinco preguntas en casi una hora y media de conversación, donde habló de los gobiernos militares como el de él, la TVSur y la integración de América Latina, la situación del petróleo y la economía venezolana y el problema con Venezuela. En la ocasión, además respondió a una manifestación de la periodista haitiana, de que en la salida de Aristide Bertand y la ocupación de las Fuerzas de Paz, era Chávez considerado el presidente. Chávez reaccionó al decir que el presidente todavía es Aristide a no ser que el pueblo haitiano lo retire de allá y recordó su exilio en el golpe militar de 2002.
Hizo varios intercambios con los ministros estadounidenses y dijo que hay varias palabras que fueron encajonadas durante el proceso opresor de Estados Unidos y que nadie las decía más. "Ellos son imperialistas y nosotros somos antiimperialistas. Tenemos que comenzar a hablar de esas palabras, tenemos que comenzar a levantarlas como bandera de nuestra lucha. Uno escucha al presidente de Estados Unidos hablar en su discurso cincuenta y tantas veces de la "freedom" (libertad, en inglés), como si fuese un superman".