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La Caja de Seguro Social no es una disputa ideológica,
mas bien requiere una participación pragmática

por Julio Sanjur

Parece paradójico que la manzana de la discordia en estos momentos no sea directamente la recuperación o salvación de la Caja del Seguro Social, sino sobre qué es lo que vamos a tener que sacrificar para que la misma no perezca.

Por un lado están algunos grupos populares que bajo las enérgicas protestas buscan que el gobierno desista de las opciones como el aumento de las cuotas, el número de cuotas y la edad de jubilación y la reducción del número de los beneficiarios. En otra parte están los grupos empresariales que dicen no poder aguantar otro un nuevo aumento en la cuantía de la que ellos son responsables en la cuota obrero patronal, asimismo el gobierno tiene que buscar los mecanismos para hacer entender al "vos populis" que las medidas a tomar son necesarias y que no tienen ningún sentido aviesas y mucho menos caer en las disputas dialécticas para determinar quien tiene la razón.

Los panameños debemos comprender que actualmente las tendencias de la globalización están haciendo que nuestros estados vayan permutando la fisiología de su institucionalidad, aparte la CSS tuvo una dualidad de funciones en el estado, ya que para los gobiernos pasados fue vista como la Caja Menuda de su gestión, violando la autonomía de la misma, a través de infructuosos préstamos para auxiliar necesidades de este pueblo que en muchos casos no se llegaron concretar.

Ahora bien, analizando la CSS, esta funciona por medio de un conjunto de programas como el de vejez y muerte, maternidad, prestaciones médicas y otros, pero los programas que confrontan mayor problema son los de invalidez, vejez y muerte y riesgos profesionales y en menor grado los otros, esto quiere decir que en unos años no habrá dinero para que los cotizantes puedan jubilarse e inclusive para quienes ya está pensionados y jubilados.

Buscando en los precedentes, la edad de jubilación no ha recibido cambios desde su creación "excepto algunas jubilaciones especiales", debido a los nuevos estándares de vida, la longevidad del panameño ha aumentado considerablemente, inclusive hay casos de gente que cotiza por 15 años, y recibe por casi o más de 20 años un cheque de jubilado, acogiendo más de lo que en realidad aportó.

En ese sentido se deben hacer las medidas pertinentes y es que los números no mienten, si no hay es que no hay, como dice un popular adagio.

Pero quizás el temor de los panameños al aumentar la edad de jubilación radica en la percepción de lo utópico que es, en estos tiempos, una estabilidad laboral. Para muchos los contratos por tres meses son la nota característica que envuelve los vínculos obrero-patronal, por lo que remotamente un trabajador, más que todo del sector primario ìagriculturaî y obreros, lleguen a acumular las cuotas y los años que piensan aumentar el gobierno según sus propuestas.

Es por ello que estas propuestas deben realizarse de una manera ecléctica, atadas con planes que fomenten la estabilidad laboral y sobretodo readuzcan el desempleo, por medio de una mejor educación y una creación de ambientes altruistas que atraigan inversiones, a través de una estabilidad jurídica.

Nuestro sistema de Seguridad Social tiene diversos enigmas como la cobertura, ya que muchos trabajadores no pueden cotizar por numerosas razones como la negligencia y falta de conciencia patronal y los bajos ingresos; autonomía; por la razón que muchas veces las autoridades pasadas han extraído los fondos de la Caja; Falta de coordinación; porque no existe una base de datos y una Intranet que permita organizar proyectos y analizar los casos de los asegurados con un mayor detenimiento; Falta de conciencia ciudadana; muchas personas acuden a ella como una excusa a algún incumplimiento laboral desgastando recurso humano, tiempo y hasta monetario de la institución, que podía ser utilizado para con quienes sí lo necesitaban, dándose así la escasez de medicamentos. Ilegitimidad; existen muchas jubilaciones especiales que el sistema de pago para las mismas ya no es sostenible, aparte de unos sonados casos de falsas pensiones a aquellas personas que no padecen de ningún mal, los orígenes para algunos son el soborno.

Nuestro estado ìgobernantes y gobernadosî deben actuar por medio de la legalidad-legitimidad, ya que la ley por sí sola no tiene sentido, es vacía, porque los juristas buscan la capciosidad en ella, pero por medio de la legitimidad es que veredictos responden a las necesidades comunes y es allí donde deberíamos conjeturar y ser más beneplácitos para con nosotros mismos. Debatimos sobre quién debe dar y quien no la salvación del Seguro, pero sólo lo hacemos grosso modo, no planteamos un estatus real de cada grupo o sector y hay algo que es cierto, si no hacemos algo pronto los hijos de este estado y los que vendrán, sobretodo de los que somos los más humildes no tendrán donde nacer y nuestros viejos y nosotros mismos no tendremos una vejez íntegra y decorosa.

Es por ello que debemos ser más condescendientes para con la necesidad humana y no ver el bolsillo personal sobre un bien común, como lo es la Caja del Seguro Social, lo que debemos es promover que el gobierno dicte las reformas al seguro Social, pero que posteriormente vayan acompañadas con planes que encaminen la generación de empleos, debido a que no tiene sentido que se aumente la edad de jubilación si no existe ni la estabilidad laboral y más aun, la las fuentes de trabajo para cumplir con la cantidad y los años del pago de las cuotas.

Por lo tanto, basándome en la legalidad --- legitimidad, considero que estas reformas deberían tener una consideración para con algunos trabajadores del sector primario y otros de sector terciario, un ejemplo claro es para con los trabajadores de las bananeras.

Los profesionales por su parte, es cierto, los estudios cuestan tiempo, dedicación y dinero, pero ellos gozan de mayores prerrogativas que los obreros bananeros, los profesionales tienen facilidades de superación y un aumento de su salario substancialmente hablando, además, de los incentivos con las nuevas reformas fiscales para participar en un fondo de jubilación privada y claro el agotamiento físico es incomparable para con quienes trabajan bajo el sol y el agua.

Es importante mencionar que ante el aumento de impuestos y cuotas, el poder adquisitivo de las personas no se limita, ya que ese es el temor de las personas por que se aumenten la cuantía de las cuotas, pero miren el caso de las naciones europeas donde tienen que pagar cuotas de seguridad social más altas del planeta, mas sin embargo, éstos son los que tienen la mayor gama de bienes materiales y la razón es única, al haber menos dinero fluyendo, los sistemas de producción y distribución se adaptan de acuerdo a la capacidad de la demanda, porque no tiene sentido tener los mismos precios si los compradores no tienen la misma solvencia y por ende habría una merma en las ventas y ganancias.

En conclusión; debemos ser objetivos y crear conciencia en aspectos que como ciudadanos, otros como empresarios y algunos como gobernantes han, hemos, están y estamos fallando, sólo así podemos actuar de buena fe y no buscando el protagonismo o eludir la responsabilidad para con nosotros mismos, así tendremos mejores días.




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