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El Gran Caribe Esta Semana

Anunciamos una gran catastrofe

por Carlos D´vila

En los estudios realizados por la Asociación de Estados del Caribe hace más de un año, se podría percibir que la frecuencia e intensidad de los desastres marcaba una tendencia creciente. Desgraciadamente el sentimiento de urgencia para reaccionar ante los mismos no manifiesta la misma intensidad.

Los recientes hechos ocurridos en el Océano Indico y la gran difusión que se le ha dado a esta catástrofe, han vuelto a despertar el interés en el tema de las diferentes Organizaciones involucradas en el tema. La realidad es que las imágenes difundidas fueron impactantes y afectaron a todos los niveles, a los Gobiernos, Organismos Internacionales, Organismos Regionales y Subregionales, a la población en general, etc. Hoy, esas fuertes imágenes han despertado la conciencia de todos.

La pregunta que nos hacemos es ¿por qué tenemos que esperar grandes calamidades o imágenes tan fuertes para reaccionar? ¿Por qué si sabemos que vivimos en situaciones de riesgo no buscamos aliviar las mismas antes de que ocurra un evento de gran magnitud?

No importa cuales sean las estrategias que se busquen aplicar o los planes de trabajo que se hagan, la realidad es que son los mismos eventos los que están gritando a los cuatro vientos que debemos prepararnos mejor. Tal pareciera que la madre naturaleza conoce esta debilidad humana. Cierto o no, el hecho de que la catástrofe del Océano Indico ocurriera justo un mes antes de la realización de la Conferencia Mundial para la Reducción de Desastres, ha producido un efecto especial de compromiso en sus participantes.

La Conferencia Mundial para la Reducción de Desastres se celebró en Kobe, Hyogo, Japón del 18 al 22 de enero de 2005. La fecha de la reunión buscaba resaltar la formidable recuperación del pueblo japonés posterior al Gran Terremoto de Hanshin-Awaji del 17 de enero de 1995. Cabe destacar que la sociedad japonesa no solamente se recuperó del evento, sino que ha sido capaz de reducir su vulnerabilidad a través de una mejor preparación de sus sociedades para enfrentar este tipo de eventos.

La acción obligada es hacer un análisis interno y preguntarnos si nosotros ¿estamos aprendiendo de nuestras experiencias y a pesar de las calamidades que hemos enfrentado contamos con sociedades mejor preparadas?

Durante la mencionada reunión se produjo la Declaración de Hyogo, los participantes reconocieron que la comunidad internacional ha logrado acumular un sin número de experiencias con respecto a la reducción del riesgo, y en este campo es importante destacar el liderazgo de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD) y como ha logrado influenciar a la región a enfocarse en estrategias y tareas de prevención. Las agencias de respuesta de la región están realizando un gran trabajo en los aspectos de prevención porque se ha reconocido que esto tiene un gran impacto a todos los niveles de la sociedad.

Dentro de la Declaración de Hyogo los participantes reconocieron la intrínseca relación que existe entre la reducción de desastres, el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, entre otros. Además, resaltaron la importancia del trabajo en equipo incluyendo a los gobiernos, organismos regionales e internacionales e instituciones financieras, la sociedad civil, incluyendo las organizaciones no gubernamentales y voluntarios, el sector privado, así como la comunidad científica, es decir, todos!!

Ahora podemos decir que el marco esta dado o siempre ha existido, pero ha llegado la hora de poner en marcha acciones concretas que nos permitan aprender de nuestras propias experiencias, así como de las ajenas, aciertos y desaciertos, es de esta forma como podremos contar con sociedades mejor preparadas y resilientes a los desastres. Es tiempo de la acción.

No es necesario esperar o anunciar una nueva catástrofe para que a través del trabajo conjunto, podamos contar con un Gran Caribe mejor preparado.


Lic. Carlos Dávila Sánchez es el Director de Desastres Naturales y Transporte de la Asociación de Estados del Caribe. Los puntos de vista expresados no son necesariamente los puntos de vista oficiales de la AEC. Comentarios y reacciones pueden ser enviados a mail@acs-aec.org





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