TELESUR: un
paso de gigante contra la desinformación
por Hernán Uribe - Adital
Una televisión regional
contribuiría en buena medida a contrarrestar el colosal
desequilibrio informativo que se vive América Latina. Cuando en
mayo próximo como está previsto aparezca la estación televisiva
regional Telesur, una iniciativa venezolana respaldada por otras
naciones suramericanas se habrá materializado un triunfo de
proporciones en la extensa batalla por establecer un nuevo orden
informativo mundial en reemplazo del existente que es un cuasi
monopolio ejercido por Estados Unidos y la Unión Europea.
En el proyecto de Caracas están
comprometidos también Argentina, Brasil y Uruguay, naciones que
junto a Venezuela reúnen a 240 millones de habitantes, pero
atendida la carencia de alternativas en la comunicación actual,
es dable pensar que los televidentes se extenderán a todos los
países del subcontinente cuya población es de 500 millones.
Al mismo tiempo, en los hechos
Telesur es no únicamente un proyecto venezolano pues los
planteamientos del presidente Hugo Chávez, sus críticas al
neoliberalismo y sus afanes en pro de una real integración
regional y de constituir la Confederación Suramericana de
Naciones, han encontrado eco en los pueblos latinoamericanos.
Escribió Luis Bilbao en alusión a la evidente
internacionalización de la Revolución Bolivariana:
"Así, Venezuela aparece en el
centro de un círculo virtuoso de medidas económicas y decisiones
estratégicas relativas a la recuperación de la soberanía, la
redistribución de la riqueza y la superación de las calamidades
del atraso, mediante un replanteo conceptual y práctico de la
democracia" (1) Agreguemos nosotros que la victoria del
referendo en agosto pasado y que afianzó a Chávez en la
presidencia, fue observada como un triunfo de todos aquellos que
en la región construyen alternativas al neoliberalismo.
La propuesta de Chávez enfilada
a contrarrestar una información descaradamente parcial y mentida
fue aprobada por el Consejo de Ministros del Gobierno el 23 de
enero pasado y el producto se definió como un canal televisivo
suramericano, según palabras del ministro de Información Andrés
Izarra, quien apuntó en la ocasión que "Será un contraste
interesante con la información trasmitida por CNN en español y
también con aquella que se trasmite por el resto de los medios
internacionales, la cual es parcial y/o no siempre veraz".
¿Existe el Sur?
El destino histórico ha
determinado que en el Hemisferio Norte de nuestro planeta se
ubiquen las naciones industrializadas y desarrolladas en tanto
que el Hemisferio Sur se sitúan los países paupérrimos, a
despecho de que en este último vive el 70 por ciento de la
población mundial. En todos los rubros sujetos a estadísticas,
los Estados subdesarrollados se llevan las amargas palmas de
pobreza, hambre, analfabetismo para mencionar sólo algunos de
los contrastes entre ambas zonas geográficas. Uno de los
principales elementos de la cultura,
como es la información
periodística, debe ser incluida también en esas brutales
diferencias.
En "Los medios cuentan un solo
Mundo, sin el Sur", Ana Delicado, nos recuerda que Estados
Unidos y la Unión Europea controlan el 90 % de toda la
información del planeta y así es cómo 300 de las principales de
información, 144 son de Estados Unidos, 80 de la Unión Europea y
49 de Japón. Y un dato ilustrativo: los países pobres donde vive
el 75% de la humanidad poseen únicamente el 30 % de los
periódicos del mundo.
Puntualiza Delicado: "El Sur es
modelado según los intereses del Norte, La fijación del
pensamiento único impuesto desde el Norte redunda en la
concepción de un único mundo posible, con un único sistema
económico viable. Con él se distorsiona la realidad del Sur y se
globalizan los valores de la sociedad de mercado, con la
consiguiente pasividad social (2)
Avances y fracasos
La constancia de esa disparidad
no es nueva. En los años setenta del siglo pasado en
correspondencia con la creación de los Países No Alineados (NOAL)
se inician los esfuerzos por un Nuevo Orden de la Información y
la Comunicación (NOII y luego NOMIC), tema que es considerado
por Naciones Unidos y fundamentalmente por Unesco que instala
una Comisión Internacional sobre Problemas de la Comunicación.
En realidad, el debate sobre el
NOMIC es simultáneo con el que se abre acerca de un Nuevo Orden
Económico Internacional (NOEI) ya que ambas áreas están
relacionadas. Algunos frutos se obtienen de las denuncias,
disputas y propuestas. Nacen el Pool de Agencias de Países No
Alineados (PANNA); en Africa la Agencia de Prensa Panafricana (PANA),
en el Caribe, CANA, es decir, Caribbean News Agency.
En la América de habla
castellana, Luis Javier Solana, mexicano, presidente de Acción
de Sistemas Informativos Nacionales (ASIN) creado en 1979 y que
agrupa a entidades estatales, proclama: "El nuevo orden
informativo y de comunicación que reclamamos es esencialmente,
antes que nada, un problema de pluralismo democrático, es, por
sobre todo, un problema cualitativo".
Siempre con la colaboración de
Unesco, en los ochenta entra en acción la Agencia
Latinoamericana de Servicios Especiales de Información (ALASEI)
con una singular estructura directiva en la que estaban
representados Unesco, empresarios y periodistas, los últimos con
la presencia de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).
ALASEI y otro organismo, el Sistema de Información
Latinoamericana, emergieron en los marcos del Sistema Económico
Latinoamericana (SELA), pero ambos y otros, fueron desgastándose
hasta la desaparición ante el desinterés de algunos gobiernos,
aunque asimismo influyó el constante ataque de los medios
comerciales.
Perspectivas
Han transcurrido 25 años desde
que aquella comisión de Unesco antes aludida emitiera un Informe
Final (3) en que enfatiza o reconoce lo evidente de que la
disparidad entre Norte y Sur se presenta con crudeza en el
ámbito de la comunicación-información bajo el mecanismo de un
falso "libre flujo" que en rigor es circulación de las noticias
en sentido único.
El tiempo no ha curado las
heridas y, por el contrario, el desequilibrio informativo hoy es
mayor en atención a que los avances tecnológicos han facilitado
la secuencia emisión-recepción de los mensajes elaborados en el
Norte. Desde el derrumbe del campo socialista europeo, aquellos
emisores, actúan, además, con impunidad y han convertido al
periodismo en un mecanismo de propaganda abierta, convencidos de
la carencia de respuestas.
Bajo el atractivo lema de "Nuestro
norte es el sur" y con la fogueada experiencia de Aram Aharorian,
su director, Telesur se enfrentará pues, a una tarea dura,
plagada de ataques organizados por la Sociedad Interamericana de
Prensa (SIP) que ya han comenzado antes de su aparición. Sin
embargo, hay también elementos a su favor. Antaño, se pensaba
sólo en agencias informativas, cuyo producto es difundido en
ciertos medios (periódicos, etc). La televisión, de cierta
manera va directo al televidente y en el caso de Telesur sólo
requerirá del profesionalismo que supone algo esencial como es
reflejar la realidad de los hechos y explicarlos.
(1) Bilbao, Luis, Le Monde Diplomatique, junio/04
(2) Delicado P., Ana, Difundido por Aporrea,
27-11-04
(3) Editado como "Un solo mundo, Voces múltiples, México, Fondo de Cultura Económica,
1980
El autor es periodista y
escritor chileno/Paralelo 21
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