noticias

Opiniones | Noticias | Inglés | Archivos

También en esta sección:
CIDH admitió el caso de Rita Wald
Indígenas marginalizadas en Panamá

Audiciones para Chicago
Proteger especies en peligro ayuda a reducir pobreza

Pesca depende de un habitat sano

Apartados de la sociedad
por Adital

La situación de los indígenas panameños no es muy diferente de otros pueblos en Latinoamérica. El 95,4 por ciento de ellos vive en la pobreza. Según informaciones de la prensa alternativa las poblaciones indígenas panameñas luchan contra tres flagelos: la pobreza, la aparición de enfermedades que se creían desaparecidas como la malaria y la posesión de sus tierras. A pesar de que constituyen el 10% de la población panameña, los indígenas sobreviven marginados de la educación, salud y servicios básicos, así como presos de la discriminación racial.

En Panamá existen al menos cinco etnias indígenas reconocidas (Emberás, Wounaan, Kunas, Ngöbes y Bugles), aunque existen al menos otras tres etnias, que no son reconocidas como tales por las autoridades gubernamentales.

Casi todos viven en regiones apartadas y poco accesibles, aunque los miembros de dos de los grupos más importantes (Kunas y Ngöbes) migran constantemente a centros urbanos en busca de mejores oportunidades de vida o hacia sembradíos de café o caña de azúcar para ser mano de obra barata en tiempo de cosechas.

Sociológicamente, se les divide entre los grupos que han permanecido relativamente aislados y que conservan sus propios esquemas culturales y económicos (Emberás, Wounaan, Bokotas y las tribus de las que no se tiene registro antropológico); los que conservan gran parte de su cultura (Kunas y Ngöbes); y el sector de la población desaculturado (Kunas y Ngöbes), la mayoría de los cuales han migrado hacia centros urbanos.

El informe sobre Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) del 2003 los define como los más pobres entre los pobres. El 86.4% de ellos están bajo el índice de pobreza extrema. El 50% de la población infantil indígena padece desnutrición y de retardo de crecimiento; mientras la expectativa de vida entre la tribu más pobre, los Wounaan, es apenas de 40 años. (La expectativa de vida del panameño común es de 74 años.) El 36% de la población indígena en general jamás ha tocado un libro, mientras el gobierno se jacta de haber reducido el analfabetismo al 2% de la población del país.

 

También en esta sección:
CIDH admitió el caso de Rita Wald
Indígenas marginalizadas en Panamá

Audiciones para Chicago
Proteger especies en peligro ayuda a reducir pobreza

Pesca depende de un habitat sano

Opiniones | Noticias | Inglés | Archivos
 

News | Business | Editorial | Opinion | Letters | Arts | Review | Community | Fun | Travel
Unclassified Ads | Calendar | Outdoors | Dining | Science | Sports | Español | Front Page
Archives




Vuelve al inicio