opinones

Opiniones | Noticias | Inglés | Archivos

También en esta sección:
Derechos Humanos - Universidad de Panamá, La guerra en Libano
Torrijos, 25 años después del fallecimiento del General Omar Torrijos

López, FRENADESO y el No
Buscando Camino, Las trampas de la ampliación
Durán, Ampliación como negociado de la oligarquía
Amador, Gritos en Costa Rica
Calva, Inequidad e ineficiencia
Ferrari, El fracaso de Doha
Garraway, Avances en turismo caibeño
Soto, Sobre el precio de arroz

 

Palabras en acto de recordación a los 25 años de la desaparicion fisica del General Torrijos 

Recordando su padre, el General Omar Torrijos

por Martín Torrijos

Sintamos, en esta fecha, alegría. Que este 31 de julio no sea motivo de ninguna tristeza.

Sintamos, ahora, la satisfacción de que un pueblo pequeño haya dado al mundo a un hombre grande y extraordinario.

A un hombre que vivió y murió para que los hombres y mujeres que aquí nacimos tuviéramos un país digno, para que tuviéramos libertad, para que tuviéramos soberanía e independencia: el general Omar Torrijos Herrera.

Ante todo, quiero agradecerles a sus amigos y, también, hermanos de sueños e ideales, que han tenido la gentileza de venir a Panamá desde distintos países a compartir con nosotros este día. Su gesto fraternal nos motiva, nos emociona y se lo agradecemos profundamente.

Ellos son el ex presidente de Colombia Alfonso López Michelsen, cuya extraordinaria solidaridad con Panamá lo llevó en la práctica a ser parte del equipo negociador panameño. Reciba usted y doña CECI la gratitud de todo nuestro pueblo.

Yo he tenido la fortuna de heredar de mi padre la amistad entrañable del ex presidente de España, Felipe González. Él ha pregonado sin reservas la admiración que siente por Omar Torrijos, y yo tampoco tengo reservas para expresarle a él la admiración y la gratitud de los panameños. Gracias, Felipe, por estar aquí, gracias por compartir con nosotros en el día de hoy en Coclesito.

Gracias también al profesor Robert Pastor, asesor del presidente Carter durante la negociación de los tratados. Él ha traído una carta testimonial que hemos escuchado, conmovedora del ex presidente Jimmy Carter, en la que deja plasmados sus recuerdos de Omar Torrijos. Gracias, Robert, por acompañarnos; y te pido que le trasmita al Ex Presidente Carter nuestro agradecimiento eterno por su coraje y sentido de justicia.

También quiero agradecer la presencia de Tomás Borge de Nicaragua; de Bachir Sayed de la República Arabe Saharaui Democrática, del doctor Armando Hart Dávalos de Cuba y de Rolando Araya de Costa Rica y Presidente del Comité de la Internacional Socialista para América Latina.

Señoras y señores:

25 años después de aquel severo y duro día en la cima del Cerro Marta, después de aquella noticia que a todos nos derribó, aquí estamos.

Y aquí estamos sin ninguna prepotencia ni soberbia para declarar que el legado político y humano de Omar Torrijos lo hemos sabido cumplir y lo seguiremos cumpliendo.

25 años después del dolor y la incertidumbre que produjo en nosotros su ausencia, aquí estamos; con la fidelidad y la lealtad a los principios que él nos legó, y con el optimismo contagioso que siempre nos transmitió.

25 años después que nos quedáramos sin su presencia y sin su entrega a la lucha tenaz por los humildes y los olvidados, estamos aquí, con la fortaleza inquebrantable de sus ideas y con su ejemplo.

Aquí estamos, con nuestro compromiso, nuestra voluntad y nuestra decisión para que Panamá siga adelante y conquistemos nuevos peldaños para llegar a ser plenamente la patria justa que él visualizó.

Aquí estamos, con la decisión de unidad, de la misma manera que él unió al país para echar abajo la quinta frontera que lo mantenía dividido y humillado.

25 años después, el Canal es nuestro, y en cada pulgada de esta tierra soberana sólo ondea una bandera.

El tiempo de la colonia y la injusta ocupación terminó el 31 de diciembre de 1999. La verdadera independencia la conquistamos con tenacidad, con sacrificios, con la sangre de nuestros mártires y con el aporte patriótico de todas las generaciones del siglo XX.

Omar Torrijos logró que la sensatez y la razón histórica vencieran a la imposición y a la fuerza. Los tratados Torrijos-Carter son un ejemplo histórico de entendimiento y respeto entre las naciones poderosas y los países pequeños.

La negociación pacífica y respetuosa fue la vía, y la descolonización y el reintegro a Panamá de su Canal fue el resultado.

Él y sus sueños de construir un país sin hambrientos e incomunicados, con escuelas y salud, sin males sociales ni excluidos. Un país en el que las personas dejaran de pensar en el yo, y comenzaran a pensar en nosotros.

Él nos enseñó que sólo es posible dirigir una nación y encabezar un proceso de transformación si se reconoce primero la realidad y se cuenta con la fuerza que dan la confianza y el aprecio del pueblo.

Ejerció el poder no para enriquecerse, ni para alimentarse de vanidades y adulaciones, sino para buscar soluciones a tantos problemas sociales, culminar el alpinismo generacional, perfeccionar la independencia e integrar la Zona del Canal al patrimonio de la república.

Miren. La historia no se puede inventar, ni nadie podrá empañar ni vejar su memoria. La mayoría de la gente, incluso los que lo adversaron, se han referido a Omar Torrijos con admiración y respeto.

Él escribió, junto a nuestro pueblo, la epopeya más grande de integridad y justicia que se registra en nuestra existencia como Nación.

Por eso, su liderazgo es una lección de compromiso. Por eso su estatura de estadista es imperecedera. Por eso, su entrega al país se valora y crece más cuando ya recogemos los frutos de su esfuerzo.

Este día, 31 de julio, 25 años después, Omar Torrijos desde su grandeza y desde su humildad, nos inspira a todos los panameños a seguir sin desmayos en la construcción de una patria nueva.

Porque ahora hay nuevos desafíos, porque todavía hay mucho por hacer y nuestro deber es seguir abriendo trochas, concretando sueños y devolviendo esperanzas.

Que quede claro: cuando invocamos la memoria de Omar Torrijos no es para convencer a nadie que sea torrijista, ni para que forme parte del PRD, el partido que él fundo, que ha sabido adaptarse a las nuevas realidades, y que hoy está plenamente comprometido con el futuro.

Hablamos de él como ejemplo de un panameño que unió pensamiento y acción para lograr un objetivo nacional.

Hablamos del Omar Torrijos profundamente humano, que siempre supo llevar el pulso de los panameños.

Hablamos del Omar Torrijos que supo comprender, incluso a sus adversarios, con respeto.

Hablamos del Torrijos conductor de un proceso de liberación; del Torrijos que se identificó con aquellos panameños que a lo largo de la historia y de diferentes maneras participaron de la lucha nacionalista:

Narciso Garay, Amelia Denis de Icaza, Harmodio Arias, Sebastián Tapia, José Antonio Remón Cantera, Roberto F. Chiari, Ascanio y los mártires del 9 de enero, los estudiantes, los intelectuales y los miles de patriotas cuyos nombres no aparecen en los libros de historia.

Amigos todos:

Ciertamente ahora los tiempos y las circunstancias son distintas.

Ya no padecemos la vergüenza de tener una soberanía menguada y un territorio dividido.

Eso terminó, y quedó atrás. Ahora los retos sobre el futuro del país son otros.

Pero, precisamente, Omar Torrijos nos enseñó el método para ser capaces de ajustar nuestras ideas y nuestra creatividad a las nuevas situaciones y a realidades que son cambiantes.

Nos preparó para este momento, que él mismo ayudó a forjar.

Nos corresponde a nosotros, a esta generación, la tarea de romper la barrera del subdesarrollo y lograr ser un país del primer mundo.

Ahora es tiempo de crecernos, de demostrarnos a nosotros mismos que podemos lograrlo en un tiempo muchísimo más corto que nos los cien años que costó descolonizarlos.

Y ésta no sólo es una aspiración, es una meta realmente factible.

Tenemos que aprovechar nuestra posición geográfica, y por supuesto el Canal, para dar un salto a la modernidad y convertirnos en un jugador de primera línea en el comercio mundial.

Fíjense si el general Torrijos tenía conciencia de esto, que nos decía que había que pasar de una cultura playera a una cultura marítima. *Miren que clase de visión tenía El Viejo.

Para lograrlo y lograr que Panamá participe de ese comercio mundial, el Canal tiene que mantener su eficiencia y su competitividad, tiene que seguir siendo un generador de riquezas para todos los panameños. Y su ampliación debe ser la oportunidad para que los jóvenes panameños se capaciten y se preparen para los puestos de trabajo del futuro.

Por eso acogí la propuesta de ampliación del Canal y la entregué a nuestro pueblo para que decida con toda libertad el próximo 22 de octubre.

Desde el pasado 24 de abril, hemos propiciado una permanente divulgación, para que se entienda en qué consiste el proyecto y cuál será el impacto, no sólo en el comercio mundial, sino en la vida de los panameños de hoy y de mañana.

Y reitero mi compromiso de crear nuevos espacios de concertación, más allá del Canal.

Lo que vamos a decidir el 22 de octubre guarda semejanza con aquellos momentos históricos vividos por los panameños en relación con la independencia y la construcción del Canal.

Nuestros próceres se encontraron también ante grandes dilemas y controversias parecidas. Pero dejaron de lado sus diferencias, asumieron los riesgos y tomaron las decisiones que darían inicio a la nueva república.

Igual ocurrió en el referéndum relativo a los tratados del Canal. Algunos se opusieron. Pero al final la mayoría de los panameños tomaron la decisión correcta, apostaron por el futuro y por el SÍ.

25 años después, el pueblo panameño, como soberano y con todas las garantías de la democracia, decidirá en un referéndum si se construye el tercer juego de esclusas en el Canal de Panamá.

A casi siete años de la reversión del Canal, esa es la decisión más trascendental que hayamos tomado y que vamos a tomar en muchos años.¡Decidamos bien!

Es la oportunidad crucial que determinará las vidas de las generaciones futuras. ¡Es la oportunidad para que la juventud tenga mejores perspectivas!

Será la primera oportunidad en que los panameños decidiremos por nosotros mismos el futuro del Canal.

Panamá será, entonces, un país distinto; el país de Omar Torrijos, por el que tanto luchó: La patria libre y soberana y, también, la patria que logró dejar atrás sus desigualdades, que derrotó a la pobreza y que construyó su felicidad y su progreso.

El 22 de octubre próximo, Omar Torrijos y todos los patriotas que ofrendaron sus vidas, estarán con nosotros, cuando tomemos la decisión más consecuente y la que responda al mejor interés de toda la nación.

Ese día el país tomará un nuevo rumbo. Yo estoy seguro que no vamos a quedarnos atrás, y estoy convencido de que sí es posible construir un futuro de prosperidad.

Nos ha tocado revertir aquel duro destino: donde hubo lágrimas, ahora hay esperanza.

Y se abre la oportunidad de derrotar la pobreza y la marginación.

Hoy caminamos con optimismo hacia nuestro destino.

Compatriotas:

Que orgullo más grande puede haber que estas nuevas tareas.

Que mayor orgullo puede haber que decir que la lucha de Omar Torrijos y de los patriotas sí valió la pena.

¡Y aquí estamos nosotros, ahora, con nuestras luchas de hoy y con la decisión y el coraje suficientes para construir la patria!

Hoy hemos conmemorado los 25 años de la desaparición física de un hombre que supo cumplir con su patria.

Dentro de 25 años la generación de entonces habrá de juzgar si nosotros también supimos cumplir.

Esa generación dirá si fuimos capaces de erradicar la pobreza en la que hoy vive el 40% de la población o permanecimos indolentes ante esa realidad.

Ella dirá si el sello de esta generación fue el egoísmo o fue el desprendimiento.

Ella dirá si supimos estar a la altura del momento, o si la desperdiciamos en mezquindades y pequeñeces

Ella dirá si aprovechamos la coyuntura histórica, o la malgastamos porsatisfacer intereses personales y politiqueros.

Ella dirá si fuimos capaces de unirnos en torno a un proyecto común o nos desgastamos en diatribas sin trascendencia.

Serán, pues, los niños y jóvenes de hoy quienes mañana juzgarán nuestra conducta, y ojalá sea para reconocer, agradecidos, que fuimos capaces de construir la obra gigantesca que permitió eliminar la pobreza y dar a la familia panameña la oportunidad de vivir con dignidad.

Yo estoy seguro, que así como Omar Torrijos logró la cima soberana, la generación de hoy sabrá asumir su responsabilidad, y se decidirá por un futuro con desarrollo, con equidad y con esperanza.

 

También en esta sección:
Derechos Humanos - Universidad de Panamá, La guerra en Libano
Torrijos, 25 años después del fallecimiento del General Omar Torrijos
López, FRENADESO y el No
Buscando Camino, Las trampas de la ampliación
Durán, Ampliación como negociado de la oligarquía
Amador, Gritos en Costa Rica
Calva, Inequidad e ineficiencia
Ferrari, El fracaso de Doha
Garraway, Avances en turismo caibeño
Soto, Sobre el precio de arroz

 

Opiniones | Noticias | Inglés | Archivos

News | Business | Editorial | Opinion | Letters | Arts | Review | Community | Fun | Travel
Unclassified Ads
| Calendar | Outdoors | Dining | Science | Sports | Español | Front Page
Archives