![]() |
![]() |
![]() |
|
|||
|
| |||
opinionesOpiniones | Noticias | Inglés | Archivos
También en esta sección: Méndez, La práctica como criterio de verdad
Human Rights Foundation,
Carta abierta a Hugo Chávez Camino Alternativo, Una semana de la OEA y protestas estudiantiles Harrington, Sigue la pista al pisto Nascimento, Biocombustibles y los subsidios de EEUU
Cardoso Pereira, Cinco maneras de decir una verdad "¡Sigale la pista al pisto!" por Kevin Harrington El propio materialismo-salvaje imperante en Panamá nos brinda la impronta de cómo lidiar con medios que han vendido su heredad por un plato de lentejas: cabe seguirle la pista al pisto nosotros mismos. Los medios suelen no dar seguimiento a lo que de manera habituada se ponen de acuerdo para proyectarnos como "el sobresalto de la semana" cada semana, o para respetarse los pequeños cotos de caza que parecen haberse reservado cada cual. A los funcionarios simplemente no se les cuestiona sobre ningún tema, ni se les re-pregunta cuando obviamente intentan tirar al desvío al periodista "necio". En ocasiones esta falta de seguimiento puede que sea gratis, en razón de alguna falta de profesionalismo; aunque más frecuentemente se da porque apareció el padrino que aporta las cuñas y los etc. tan apetecibles a quienes de por sí están muy mal pagados por los concesionarios actuales de la libertad de expresión. Dicha auto-censura también abarca listas-negras de portadores de opiniones incómodas, las que reciben inspiración de los relacionistas que reparten pautas. Ante tan amarga realidad es indispensable que la fuerza de las ideas que motiven al cambio constructivo fluya en taquigrafía, con el denominador común más bajo entre nosotros, un hilo conductor común a tantas bellezas que hasta el más humilde lo entiende y que corre tan bien en Radio Bemba: el billete. Hay que potenciar el sistema "de boca a oído", cifrando toda información en salsosas abrebocas. Hay que vencer la cosquilla que da el tocar el tema de la remuneración para describir la esencia de cualquier problema. Por ejemplo, hoy la basura se acumula peligrosamente en la capital. El alcalde desvía la atención de periodistas generosos hacia una fallida compra de camiones. Hay que formular este problema para que circule mejor "de boca a oído", desintermediando así a los medios. ¿Pagándole $15 mil mensuales (70 veces el salario mínimo) -- que equivalen a casi $23 mil (neto del tratamiento diferenciado a gastos de representación que se reinstauraron luego de haber logrado "robar cámara" con el CAIR) -- a don Juan Carlos Navarro simplemente no le da la cabeza para supervisar mejor aquellos equipos que sí tiene? ¿No habrá un subalterno que diga "¡Así se puede!"? Si él no puede con la múcura ¡que el Bin Bin le dé chance a otro que sí resuelva! Similarmente en la Policía Nacional, una de las oficinas públicas peor gerenciadas del país. Con $10 mil mensuales (30 veces lo que gana uno de Los Linces) don Rolando Mirones no parece capaz siquiera de sincronizar los semáforos -lo que evitaría los tranques que sufrimos a diario. Cualquier Lince sabe cómo sincronizarlos. General, los transportistas malgastan demasiado combustible con los semáforos díscolos; si usted no puede sincronizarlos, ¡déle chance a que otro resuelva el problema! Y así sucesivamente. El 2 de setiembre 2004 el Viceministro de Obras Públicas recibió parte y planos de la urgencia en los desagües colapsados en El Bosque/9 de enero desde 2003. Pero se esperaron las inundaciones para iniciar -en invierno 2007- estos trabajos de verano. Lo único que se le ocurrió al "sistémico" ministro Benjamín Colamarco fue hacerlos desaparecer de la pantalla chica a la que los había llevado en marcha triunfal, porque le incomodaban las vistas de tractores que se sumían en el fango, estilo Canal Francés. Costándonos él 60 veces más de lo que sudan bien sudados sus divisionarios ¿será posible que nadie pueda supervisar a dicho ingeniero eléctrico, que éste semiótico? Su única reacción fue encubrir la negligencia inexcusable del hoy contralor Carlos Vallarino (quien nos cuesta 90 veces más que un humilde estadístico), quien descuidó ese aviso de un desastre anunciado. Así "NO se puede", especialmente con medios cooptados que son parte del problema y no de su solución.
También en esta sección: Méndez, La práctica como criterio de verdad
Human Rights Foundation,
Carta abierta a Hugo Chávez Camino Alternativo, Una semana de la OEA y protestas estudiantiles Harrington, Sigue la pista al pisto Nascimento, Biocombustibles y los subsidios de EEUU Cardoso Pereira, Cinco maneras de decir una verdad
Opiniones | Noticias | Inglés | Archivos
News |
Business
|
Editorial
|
Opinion
|
Letters
|
Arts
|
Review
|
Community
|
Fun
|
Travel |
|||||||||
|