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Vol.
14, No. 24 |
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en esta sección: Aniversario
del rechazo del convenio de bases militares entre EEUU y
Panamá
por Carlos J. Núñez L. Hace 61 años, un doce de diciembre de 1947, la noticia recorrió todo el planeta: En un país pequeño de américa central -un pueblo se levantaba contra el ejército de los Estados Unidos de América, el ejército que hacía no más dos años antes- había doblegado junto con la Unión Soviética y los guerrilleros tanto en China como en Europa central, a la maquinaria de Adolfo Hitler de Alemania e Hirohito del Japón. ¿Dónde quedaba ese país? ¿Quiénes eran los panameños y panameñas que habían logrado esa victoria, victoria que abría una brecha muy original en el contexto de la llamada "Guerra Fría"? En el contexto del monopolio atómico que lucían sin freno la Casa Blanca con el atomicida de Harry S. Truman, que en ese instante buscaba doblegar al pueblo de China y de Corea. El 12 de diciembre de 1947 se iniciaba en Panamá, el rechazo de la política del Nuevo Big Stick post segunda guerra mundial. Un pueblo pequeño, pero orgullasemente Bolivariano, le decía al imperialismo yanqui. Fuera de Panamá las bases militares... fuera de la Zona del Canal de Panamá el control yanqui... Panamá para los panameños". ¿Pero, cómo y desde cuándo el pueblo de Panamá logró tener tal conciencia nacionalista, patriótica e internacionalista? Nuestra tradición histórica nos enseña que desde el "Incidente de la Tajada de la Sandía", el 15 de abril de 1856 -hace ya 152 años- el pueblo panameño, la nacionalidad istmeña, viene resistiendo el intento sostenido y redoblado de los imperialistas de los Estados Unidos de América por tratar de desalojarnos de nuestro Istmo y dominarnos a la "idiosincracia" yanqui. En realidad, al examinar un poco más a fondo nuestra historia política, encontramos que los imperialistas trataron de eliminarnos como nacionalidad latinoamericana, al descubrirse el oro de la california en 1846, y nuestros tatara abuelos iniciaron esa resistencia tenaz, que se ha hecho parte de nuestro genoma y nuestro fenoma. Y es que en la historia de Panamá, si tomamos hitos previos en la lucha por la libertad, contra la esclavitud de miles de africanos y africanas que comenzaron a poblar el Istmo panameño desde el año 1520, la resistencia contra el colonialismo portugués-español se unió a la resistencia de nuestros ancestros indígenas desde que Cristobal Colón pisó tierra istmeña en 1502. Cuando los yanquis llegaron a Panamá ya existía una conciencia libertaria de los Indios cimarrones y de los negros cimarrones -de los mestizos criollos de vientres afros e indígenas de padres hispánicos- y de hispánicos campesinos explotados por los dueños de la Corte Castellana. Pero además, ya los criollos panameños tenían plena conciencia de que el Istmo entre el río Atrato y el Istmo de Chiriquí-Bocas era un espacio estratégico a perpetuidad. Con más de veinte pasos por donde se podrían construir, inicialmente, canales de agua de oceáno a oceáno y, luego ferrocarriles, oleoductos, carreteras de hormigón. Este istmo de istmos quedaba en las coordenadas geográficas de los istmos de: Darién-Kuna Yala; el Istmo central de Panamá-La Chorrera, con su base histórica el río Chágres; el Istmo de Coclé y el Istmo de Chiriquí-Bocas. Esta realidad geo política en el desarrollo de las diversas etapas del capitalismo, desde el de libre empresa hasta el de hoy monopólico parasitario imperialista, ha obligado a las panameñas y panameños a entrar en conciencia del por qué las grandes potencias imperialistas -las viejas y las nuevas- buscan afanosamente tener el control del istmo, el control de los pobladores dueños de los 77 mil kilómetros cuadrados dentro de los cuales transcurren estos pasos interoceánicos. La lucha pues, no ha sido solamente contra el imperialismo yanqui -también contra el imperialismo francés, británico, japonés, ruso zarista. El intento del control sobre el istmo panameño y de sus propietarios legítimos, panameñas y panameños, desde los tiempos coloniales hispánicos hizo de nuestro territorio una gran base militar. Aún cuando en el momento que el invasor Pedro Arias de Ávila, Pedrarias, al fundar la ciudad de Panamá el 15 de agosto de 1519, no se tenía total conciencia del papel multi facético de los pasos transístmicos, pero por razones de enfrentar a la audaz resistencia de nuestros antepasados los Cuevas y de otras nacionalidades indígenas, el Istmo al igual que toda Abya Yala (América), se convirtió en un gran fuerte militarizado. Desde el año 1529, el colonialismo de la realeza española, convirtió el territorio panameño, en una base militar para seguir enfrentando la resistencia -que hasta hoy han sostenido las nacionalidades indígenas de los Kunas, los Gnobe, los Naso, los Buglé, y luego los Cholos Coclesanos- y al mismo tiempo, esa base militar tenía como objetivo tratar de doblegar a los Cimarrones africanos y mestizos que buscaban su libertad con la resistencia armada. Lograda por esfuerzo propio, y con la ayuda en armas de los patriotas de otras latitudes latino americanas, nuestra independencia nacional de la corona española entre el 10 y 28 de noviembre de 1821, y por decisión popular adherirnos a la Gran Colombia creada por el Libertador Simón Bolívar, quien en su conspiración libertaria coadyuvó desde la clandestinidad en apoyo al Grito de la Villa de Los Santos, de inmediato se pasó al proyecto para buscar la manera de abrir un paso de oceáno a oceáno. Y, nuevamente Bolívar puso el ejemplo con dos acontecimientos cimeros:
Asesinado nuestro Libertador -desde el año 1830- la nacionalidad panameña busca afanosamente no perder el camino trazado por este. Pero ya en el año de 1846 se hace patente el expansionismo yanqui, y entramos en la órbita de enfrentamiento de una nación que de orígenes democráticos se convierte en lo que ellos auto se denominan del "destino manifiesto", que no es más que el ropaje del lobo para designios de opresión y miseria para nuestros pueblos y los pueblos del planeta. Desde 1846 entramos en la Era Anti Imperialista. Fracasado el intento democrático burgués del imperialismo francés de construir el Canal de Panamá, el yanqui que en 1846-1848 había logrado una primera versión del llamado "paraguas del pentágono", con el Tratado Mallarino-Bidlack. Se trazan un cronograma para tratar de conquistar el territorio del Istmo de Panamá. En 1903 llegó el momento que ellos llamaron "la fruta madura". Asesinado el General Victoriano Lorenzo Troya por combinaciones traidoras de la oligarquía liberal conservadora de Panamá y Colombia en contubernio con el presidente Teodoro Roosevelt, quien ordenó personalmente fusilar al General Victoriano Lorenzo, y la persecución despiadada de los patriotas panameños y colombianos, se impone el Tratado Hay Bunau Varilla el 18 de noviembre de 1903, que desnaturalizó casi por completo el ansiado proyecto de un estado nacional panameño, que había tenido antecedentes específicos en vida de Bolívar, y después en 1840-1841 y luego con el Estado Soberano de Panamá desde 1855 hasta 1885. Si de 1846 a 1856 hay una etapa de lucha anti yanqui, luego de 1856 a 1903, desde 1903 hasta hoy, 2008, podemos identificar claramente sub etapas de esta resistencia histórica --- 1925, 1936, 1947, 1955, 1964, 1977, 1989, 1999, y desde el año 2000 hasta este momento. No se trata de una resistencia ocasional. Es una resistencia de cada segundo, de cada hora, de cada día, de cada mes, de cada año desde 1846 hasta hoy, y que seguirá hasta el día que el imperialismo deje de existir sobre la faz de la Tierra. Hoy a la nacionalidad de los panameños y panameños nos corresponde la etapa de lucha por extraer nuevas estacas coloniales y post coloniales que nos imponen la polìtica de guerra de los monopolios yanquis:
Un día como hoy, que hace sesenta y un años también era, como en este 2008 -viernes- de aquel doce de diciembre de 1947. Sabemos que nuestra lucha contra las drogas que nos envían los carteles "yanqui colombianos", para enfermar e idiotizar a nuestra juventud y a nuestra gente, forma parte de esa conspiración macabra que proviene de lo màs profundo del Pentágono en Washington para volver a convertirnos en una base militar yanqui. Pero hoy nuestro pueblo está más cerca de su liberación nacional y social. En la solidaridad creadora y creativa con el proceso revolucionario que encabeza nuestro hermano el Presidente Comandante Hugo Chávez Frías y los países miembros del ALBA y sus dirigentes -está nuestra fuerza contemporánea- pero además contamos con la fuerza de un nuevo Estados Unidos de América que se abre paso con las ideas de Lincoln y Martin Luther King, hijo. También
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2008 por Eric Jackson email: editor@ThePanamaNews.com ó e_l_jackson_malo@yahoo.com dirección
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