En
medio de la crisis política estadounidense
Mayoría
mundial expresa en ONU desacuerdo con EEUU
por
Ernesto Wong Maestre --- Barómetro Internacional
Como
los medios de comunicación transnacionales al servicio del complejo
militar-financiero-industrial-comunicacional (CMFIC) de EEUU tienen
entre sus funciones ignorar o minimizar las noticias y comentarios
que puedan dañar sus intereses de hegemonía, los resultados de las
sesiones de la Asamblea General de la ONU son blanco de esa política
imperial que también impulsa -aunque parezca paradójico- la imagen
de la inutilidad de la ONU, sobre todo cuando a la Asamblea General
se refiere, la única opción de acuerdo colectivo mundial que sin
ser vinculante tiene significativa relevancia.
En
seis Resoluciones aprobadas este 30 de noviembre en la Asamblea
General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre temas
relacionados con el conflicto del Medio Oriente, los Estados Unidos e
Israel votaron en contra de la mayoría mundial que busca salidas
pacíficas y justas.
Con
más de 100 votos en cada una la Asamblea General de ONU aprobó las
resoluciones sobre el Comité para el ejercicio de los derechos
inalienables del pueblo palestino, la División de la Secretaría de
los Derechos de los Palestinos y sobre el Golán sirio, informa un
reporte del periodista Victor Carriba, corresponsal de Prensa Latina.
Los
temas que mayor aprobación mundial tuvieron en las resoluciones
aprobadas, con más de 160 votos, fueron referidos al Programa
especial de información sobre la cuestión de Palestina, el Arreglo
pacífico de la cuestión de Palestina y los casos de Jerusalén, y
en todos ellos votaron en contra de la gran mayoría los EEUU,
Israel, Islas Marshall, Micronesia, Palau y Nauru.
La
mayoría mundial demostró con diferentes argumentos y desde
diferentes perspectivas el interés prioritario de los gobiernos de
los cinco continentes en que Israel debe retirarse de los territorios
palestinos ocupados, que debe cesar la construcción de asentamientos
en esas tierras y que se deben cumplir las resoluciones de la ONU
sobre el Medio Oriente.
Carriba
estima que esa mayoría mundial opuesta a EEUU e Israel reiteró "la
defensa de los derechos inalienables del pueblo palestino, entre
ellos a la libre autodeterminación, uno de los principios
consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”.
Al
evaluar este impacto en la opinión pública mundial el periodista
recuerda cómo en este año esa mayoría de los gobiernos del mundo
se expresó con 187 votos a favor de la Resolución que condenó por
genocida y cruel el bloqueo económico, financiero y comercial de
EEUU contra Cuba por medio siglo, con lo cual quedó aún más
aislado el gobierno estadounidense.
Pareciera
que los gobernantes en el mundo están tomando conciencia de la
crisis ética a que algunos líderes y estudiosos se han referido
últimamente con mayor intensidad.
Las
Resoluciones de la ONU no son vinculantes y tampoco ejercen mayor
peso en el Consejo de Seguridad donde las decisiones están permeadas
por el derecho al veto que disponen sólo cinco potencias (EEUU,
Rusia, China, Francia e Inglaterra) y sus direcciones estarán
determinadas por sus intereses y posiciones políticas de cada uno de
esos gobiernos, unos más estables que otros y/o con más
contradicciones internas que otros. Sin dudas, según las tendencias
mundiales, cada día que transcurra EEUU quedará más aislado en ese
Consejo de Seguridad.
Sin
embargo, no considerar estos cambios sustanciales en la opinión
pública mundial por parte de las potencias que pueden provocar o
detener una conflagración mundial sería una actitud demencial, poco
probable aunque no excluible en el mundo globalizado de hoy.
Estos
últimos acontecimientos de ONU se producen en medio de una fuerte
crisis económica en los EEUU con claras expresiones en la
correlación de fuerzas políticas que obstaculizan de forma
creciente la gestión de gobierno del presidente Barack Obama, sobre
todo por el ascenso de corrientes ultraderechistas sobre las cuales
el partido Republicano ha basado su accionar.
Así
quedó evidenciado este martes en la reunión bipartidista con la
participación de Obama en la cual congresistas republicanos
expresaron su oposición a eliminar la extensión de impuestos al dos
por ciento de la población más rica del país que si se mantiene
dicha negativa ello representaría un déficit fiscal de 700 mil
millones de dólares, según reportó Prensa Latina.
Pero
los obstáculos internos a Obama no se detuvieron y en el candente
tema de la carrera armamentista los republicanos allí presentes
encabezados por Mitch McConnell y el próximo presidente de la Cámara
de Representantes, John Boehner, manifestaron su oposición a la
aprobación del Acuerdo Start de desarme nuclear con Rusia, sobre el
cual Obama había reiterado su compromiso de cumplirlo a su homólogo
Dmitri Medvédeev en la ultima reunión de la Otan en Lisboa en que
cortejó a la potencia euroasiática para tenerla de su lado en el
escudo antimisiles "europeo”.
La
crisis política pudiera elevar su nivel con el desarrollo de lo que
ya se conoce como el "Cablegate” en referencia a los 250 mil
documentos de EEUU clasificados como restringidos y secretos que el
portal Wikileaks está difundiendo y que revelan varias de las
características que durante los últimos treinta años ha tenido la
diplomacia estadounidense trazada bajo los principios del llamado
reaganismo establecidos por primera vez en los llamados Documentos de
Santa Fe.
Sin
embargo, dice el Secretario de Defensa Robert Gates, quien tiene sus
días contados en la Casa Blanca, que las consecuencias para EEUU de
las revelaciones de Wikileaks son pocas aunque no especificó la
calidad de ellas, con lo cual demuestra una vez más su mediocridad
estratégica heredada del falaz George W. Bush, tal y como quedó
evidenciado en los comentarios de varios gobiernos aliados
sobre las Memorias del expresidente estadounidense.
"¿Es
embarazoso? sí, ¿es incómodo? sí. ¿Consecuencias para la
política exterior estadounidense? Muy pocas", expresó Gates en
una rueda de prensa reportada por varias agencias.
El
descrédito, la desconfianza o la cautela internacional hacia la
diplomacia estadounidense se hace evidente en los comentarios de la
prensa mundial, en las controvertidas declaraciones de sus aliados
que se encuentran presionados por la opinión pública de sus
sociedades y en las declaraciones de los gobiernos que se han visto
afectados por el espionaje de EEUU que tomarán nuevas medidas de
defensa ante las evidentes intromisiones, lo cual abrirá de
inmediato una fase de mayor debilidad en el uso de los instrumentos
diplomáticos del denominado "smart power” y en las propias
operaciones que llevan a cabo las numerosas agencias de información
e inteligencia de la primera potencia militar del planeta.
¿Conducirá
ello a priorizar aún más las herramientas no diplomáticas y los
instrumentos de fuerza?
"Hay
muchas cosas de las cuales hablar cuando Estados Unidos está
envuelto en un colosal escándalo como consecuencia de los documentos
publicados por Wikileaks, cuya autenticidad -independientemente de
cualquier otra motivación de ese sitio web- nadie ha puesto en duda”
afirmó el líder cubano Fidel Castro en su última reflexión sobre
Haití y el cólera.
Y
todo ello formando parte de una coyuntura mundial en la cual se
destaca la crisis financiera, económica y política europea con
fuertes consecuencias sociales en Grecia, España, Italia, Bélgica,
Holanda, Irlanda, Francia, Reino Unido, Portugal, Alemania, entre
otros países de la Eurozona, así como el cauce que vienen tomando
los conflictos en el Medio Oriente y el conflicto de la Península
coreana en los cuales EEUU está inmerso sin dar señales de cómo va
a salir de ellos sin obtener una derrota aplastante.