Señor
Valter Lavitola y el Canal de Panamá
por el
Instituto de Estudios Políticos e Internacionales (IEPI)
El Instituto de Estudios
Políticos e Internacionales (IEPI), organización no gubernamental,
hace de conocimiento de la opinión pública su preocupación ante el
hecho de que ha aparecido en los medios copia de un correo
electrónico en el que el señor Valter Lavitola, de nacionalidad
italiana, le "sugiere" al secretario privado del presidente
de la República de Panamá, comenzar a pensar nuevamente en un nuevo
Administrador del Canal, que sea del agrado del "capo"
(palabra italiana tomada textualmente del correo, y que se refiere en
este caso al presidente Ricardo Martinelli).
Los panameños nos
preciamos, con justificada razón, que hasta la fecha pudimos
ponernos de acuerdo para blindar al Canal de las garras de la
politiquería. El título constitucional data de 1994 y la Ley
Orgánica de 1997, y en los años transcurridos desde entonces, ni
uno ni otra han sido objeto de reformas, precisamente para preservar,
tal como fue concebida, su autonomía administrativa y financiera.
Resulta inaceptable como
panameños, que la persona que va a ser nombrada para dirigir el
Canal sea objeto de correos entre personeros del gobierno y un
personaje oscuro y siniestro, vinculado a escándalos y negociados y
requerido por los Tribunales Italianos.
La Constitución y la Ley
le otorgan a la Junta Directiva de la Autoridad del Canal de Panamá
la potestad privativa de designar al Administrador del Canal, sin
injerencia de nadie, ni siquiera de los órganos del poder público
panameño, como para que su nombramiento aparezca como una ficha más
en el reparto de oscuros negocios, como se deduce del correo del
italiano Valter Lavitola.
El IEPI condena, de la
forma más enérgica, este nuevo atentado contra la institucionalidad
de nuestro país y la vergonzosa y descarada intromisión de
extranjeros en la designación del funcionario que habrá de dirigir
la institución que se debe al pueblo panameño, de la que nos
sentimos orgullosos y que tanta sangre nos costó recuperar.
Como panameños, exigimos
al gobierno del Presidente Martinelli que repudie públicamente las
pretensiones de este oscuro personaje italiano y de sus cómplices
locales e italianos y que cese, de una vez por todas, la injerencia
extranjera en asuntos nacionales.
Hacemos un llamado de
alerta a la ciudadanía y a todas las organizaciones cívicas,
gremiales, profesionales y empresariales de todo nuestro país, que
defiendan la democracia y que se pronuncien contra las pretensiones
de Lavitola y sus cómplices.